Relato nº 4


Safe word

by iorek-kevlar 

Me di cuenta, de que de su boca, no salian mas que puras inconcluencias, sinsentidos insostenibles, un rugido brotó de mi corazón. No tardé en darme cuenta. Pocos dias despues de haber follado de la manera mas vanilla posible, le di otra oportunidad, quizas eran los efectos de la cocaina.

-No sabes nada de la vida. Nada trascendental de lo que sueltas, puedes afrontarlo con argumentos de peso, te das cuenta?

-No sé. Tampoco me apetece mucho hablar, me respondió ella.

-Y que quieres hacer?

-Follar.

Cuando uno consume estupefacientes los tejidos neuronales funcionan de manera distinta.

(-Estoy casi seguro de que es eso lo que mas sumiso me vuelve, pensé.)

-OK. Follaremos. Me apetece hacer cerdadas. (Se lo dejo facil a la niña).

Ella me respondió con un beso, de esos que no transmiten mas que lo puramente propio del contacto fisico. Y mientras le quito las bragas, no puedo limpiar de mi cabeza la estela turbia y confusa que dejaron sus sucias y escombrosas palabras. No me va a salir la sumisión con esta paba.
Vamos a ver que hacemos de este polvo con tan poca masa.
Se puso boca arriba, normal, iba a esperar a que lo hiciera todo yo. Como con todo.
No sabe hacer absolutamente nada, que miserable existencia. Ese pensamiento retumba en mi cabeza.

No queria seguir escuchando, asique le tape la boca a ella, con una mano, cuando intento apartarmela, con la otra le doy la bofetada.
No muy fuerte, solo firme, me salió del alma.
Estupida de ella, me pregunta, que porque la he pegado.

-Tu que crees?

Ella me mira como sabiendo lo que pregunta, entonces la escupo, se esta buscando su propia ruina.

Mientras la follo, vuelvo a la conversación que tuvimos antes de empezar a fornicar.

-Para esto eres útil… No sabes cocinar… No sabes limpiar… No sabes hablar… Ni siquiera parece que sepas pensar.
no se me ocurre otra cosa para la que puedas servirme.

Se aparta por un momento. Dicen que las verdades calan. Pero esta le ha dejado el coño mas bien seco. Aun asi, no dice nada.
Pero yo si.

-No quiero que hables, ahora solo eres dos agujeros, quizás 3 y húmedecelo. Me siento realmente superior con respecto a ti, lo sientes verdad? Es real.

Se hace de rogar, parece que le gusta que la peguen y la degraden. A pesar de su cara de molestia, la obligo a pedirme ella a mi disculpas, por no conseguir hacer que me corra. El efecto narcotico me tiene desenfocado, no llego al orgasmo, pero no quiero parar.
Ella me dice que le duele. Que quiere parar.
A mi me gusta eso.
Porfin algo de entretenimiento, pienso, mientras veo como escapa una lagrima de su ojo. Quizas quiera parar de verdad.

-No voy a tardar mucho.

Es sorprendente lo mucho que cambia la mente bajo el efecto de los narcoticos, no suelo mentir, pero bueno, es lo divertido de no tener una safe word y de lo poco divertido de algunas drogas.

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